martes, 15 de septiembre de 2015

Una semana en Noruega.

Hemos tenido la suerte de pasar una semana en Noruega.
La mayor parte del tiempo en Bergen, considerada "la ciudad más bonita de Noruega" y famosa por la zona del puerto.


Bryggen es un barrio tan bonito que casi podría parecer un decorado de cine. Perderse por sus calles y sus tiendas es una gozada.


Los barrios residenciales de la zona eran igual de agradables de ver y pasear. Alojarse en uno de ellos ha sido todo un acierto.


La ciudad está rodeada por varias montañas. Es casi obligatorio visitarlas. Una de ellas, el monte Floyen, tiene un funicular que es una atracción en sí misma. Las vistas son espectaculares.
 

Una vez arriba los paseos por los bosques y lagos son una alternativa relajante.


La otra montaña más famosa es el Ulriken. Tiene una altura de 643 metros y aunque se puede subir a pie merece la pena hacer la cola del funicular.


Las vistas son increíbles. Admiro el enorme respeto que tienen allí por el medio ambiente y la forma en que lo cuidan y disfrutan. 



Además de viajar por los fiordos y el tren de Flam, la otra gran experiencia fueron los días "de montaña": acampar en aquellas paisajes y subir a sitios de vértigo, como el famoso "Púlpito" o Preikestolen...



... o la larga jornada hacia el Trolltunga: Unas 10 horas de dura marcha no apta para todos. No tengo palabras para esa experiencia tan agotadora y satisfactoria. Horas de caminar en silencio con unas vistas tan impresionantes y entornos que van del bosque frondoso a la (casi) escalada o las nieves de la montaña que te dejan literalmente sin palabras.


Es un país tan inmenso y con tanto por ver que estoy deseando tener la oportunidad de volver a visitarlo.

1 comentario:

CRISTINA dijo...

Que viaje tan excepcional. Envidia sana y muy buena la explicación. Te felicito. Un regalazo.